Ahora que es el momento de ponerla en venta, es probable que experimentes algo de tristeza, además de mucha ansiedad. Porque realmente: ¿Con qué frecuencia tu futuro depende de vender tu pasado? Si todo esto te abruma un poco, no te preocupes, es esperable que así sea.
A la hora de vender tu vivienda, asignar un precio a ese valor es complicado. ¿Cómo ponerles una cifra a tus recuerdos? Y también tienes un gran interés financiero en la propiedad. El precio correcto puede atraer compradores rápidamente
Preparar una casa para su venta implica contratar expertos con talento para el diseño de interiores. Ellos reinventan los espacios y le dan a tu vivienda un cambio total de imagen (con decoración y muebles temporarios) para que los compradores se queden admirados ante ella.
Las recorridas y las open houses son la oportunidad de hacer que alguien se enamore perdidamente de tu casa, como tú lo hiciste cuando la compraste: trabaja con tu agente para asegurarte de que estos eventos siempre sean un gran éxito
Es posible que una gran oferta ya no se vea tan bien, por ejemplo, si implica que te mudes un mes antes de lo previsto. O, por el contrario, es posible que le des prioridad a los tiempos y no al precio, sobre todo si te mudas a una nueva ciudad.
Cuando se trata de evaluar ofertas, la vara cambia según quién mida. Un vendedor puede estar encantado con una oferta, mientras que a otro esa misma propuesta puede parecerle pobre.
La negociación es, en verdad, una tarea a cargo de tu agente, que tendrá gran experiencia en llevarla adelante. Dicho esto, es importante que tengas clara tu estrategia, en conjunto con tu agente, antes de que te hagan esa contraoferta.
Una vez que el comprador haya hecho la oferta, y tú la hayas aceptado, tu casa pasará por la revisión del inspector de viviendas que contrate el comprador. La inspección suele ser una contingencia de la oferta, es decir, el comprador puede retirar la oferta si se descubren problemas graves.
Cuando estás cerca del proceso de inspección de tu vivienda, es necesario seguir una serie de pasos, con la ayuda de tu agente inmobiliario, para lograrlo con éxito.